El Himno La Granadera, es una composición del ilustre intelectual hondureño Rómulo E. Durón.
Originalmente fue el himno de las Provincias Unidas de Centroamérica y, tras la disolución de la Federación, se mantuvo como el himno de facto en varios Estados centroamericanos hasta mediados del siglo XX. Su relevancia se formalizó internacionalmente el 22 de junio de 1971, cuando la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA) la adoptó oficialmente.
En el caso particular de Honduras, ante la ausencia de un himno oficial durante 94 años, «La Granadera» cumplió esa función en actos cívicos y culturales. Esta tradición perduró hasta 1915, año en que se oficializó el actual Himno Nacional de Honduras, obra de Augusto C. Coello y Carlos Hartling.
Otras piezas musicales antes de 1915: Antes de la oficialización del himno actual, en Honduras se entonaban diversas composiciones patrióticas, tales como:
- Himno Marcial (José Antonio Domínguez)
- Una Salva Hondureños (Autor desconocido)
- Himno Nacional (Valentín Durón)
- Himno Hondureño (Félix A. Tejeda)
Por: Rómulo E. Durón
I
Ya se ve, Patria mía en tu oriente
nuevo sol esparcir claridad,
Ya podemos con voz reverente
Pronunciar, Dios Unión, Libertad
II
Cambiarán ya tu vida y tu suerte,
Un sólo hombre tus hijos serán
Ya entre ellos no habrá guerra a muerte;
Y dichosos, tu bien labrarán
III
Ya podrás alcanzar pura gloria,
De tus próceres sueño tenaz
Y el laurel de tu espléndida historia
Será signo de triunfo y de paz
IV
Salve, Patria tu hermosa Bandera
Luce al viento, del cielo el color,
A su sombra juramos doquiera
a vencer o morir por tu honor


